Además de que la sala estaba muy bien montada y era muy acogedora, creo que la palabra a resaltar en este concierto es una: cena. La cena fue una de las mejores cenas por las que Sindosis ha pasado, si no recuerdo mal… Comimos en el restaurante del dueño de la sala, en donde el menú era extenso, al igual que las chuletas que me comí. ¡Menos mal que tocamos horas más tarde, sino no podría siquiera haber subido al escenario!.
No hubo mucha gente, pero el sonido no estuvo nada mal, lo cual hace que tocar de gusto…
Feer
